TreeHouse (2021)
Madera, metacrilato y acero. Talla, pirograbado láser y pintura
140 x 150 x 120 cm / 30 x 100 x 20 cm / 19 x 33 cm
Colección BA
No. Registro: 2021.514.4
Pretérito imperfecto (2021) es un proyecto que integra diferentes técnicas y procesos —desde el pirograbado láser y la pintura hasta la escultura—, donde la pieza central es una réplica de la cabaña que el artista construyó en su infancia junto a su hermano y su primo, elaborada ahora con tableros de madera tratados de manera industrial. Aquella estructura original se levantaba a partir de piezas recuperadas de un antiguo molino y pintadas en rojo y verde. Basándose en sus recuerdos y en unas pocas fotografías, el artista reconstruye con exactitud la casa-árbol, como lugar de refugio, memoria e imaginación, motivos habituales en la producción de Helí García. La reproducción de aquella construcción precaria con madera industrial —nueva, pulida y ensamblada con precisión tecnológica mediante escáner 3D y cortadora CNC— desplaza la experiencia hacia el terreno del arte, subrayando la tensión entre lo natural y lo artificial, lo original y su copia. Todo el esfuerzo invertido persigue, paradójicamente, que el resultado conserve la apariencia de lo imperfecto.
La obra parte de la idealización de la infancia y del anhelo de experiencias estereotipadas, alimentadas por películas estadounidenses de los años 80 y 90 en las que la casa en el árbol funcionaba como escenario de aventuras, descubrimiento y tránsito hacia la adolescencia. El recuerdo personal se cruza así con una lectura sociológica más amplia, donde la cabaña se convierte en metáfora de la curiosidad infantil y del encuentro con lo desconocido, la sexualidad o la muerte.
“Aquí se trata de poner en acto en la sala, no tanto la cabaña misma, como su recuerdo, y el recuerdo es siempre una simplificación y una sublimación de la experiencia: está construido de otro modo, demanda su propio trabajo y exige un trato distinto. Al contrario que la construcción original, la réplica es aquí un objeto de contemplación estética, que no puede tocarse; se asemeja en esto a cualquier recuerdo, que trae a la conciencia la experiencia que le dio origen y, al mismo tiempo, separa de ella.” (Jaime Cuenca: El árbol ausente. Texto extraído de la publicación “Pretérito imperfecto”, 2022).
El proyecto revela las constantes de la trayectoria del artista: una práctica abierta a distintos medios más allá de la pintura, un trabajo marcado por el trato directo con el material y por una reflexión crítica sobre el papel del creador en la sociedad y en la naturaleza. Con ironía y lirismo, su discurso explora temas como el poder, la vanidad, la inocencia y el paso del tiempo, al mismo tiempo que interroga el propio acto creativo entendido como sustituto de lo natural.
