Suelos, 2019
Instalación. Cemento, tiempo y gravedad sobre esponja
3 piezas. 150 x 300 x 10 cm c/u
Colección Fundación BilbaoArte
No. Registro: 2021.461.1
La práctica de Milena Rossignoli se basa en el ejercicio sobre el comportamiento de los materiales y su relación sensorial, explorando la dinámica de la suavidad, la rigidez, la tensión, la suspensión y la curvatura. Trabaja sobre el espacio como lugar de superposición y paso continuo entre la bidimensionalidad y la tridimensionalidad. Nómada por biografía, las medidas del mundo aparecen en su investigación como relativas y sujetas a perpetua mutación. Elástico. El espacio está sujeto a una percepción individual compuesta: mirada, masa corporal, vista, oído, olfato y también estado de ánimo. Milena crea un sistema complejo y oscilante de reconocimiento y definición, que cada vez requiere un análisis y un nuevo enfoque. En el centro de su atención está el vacío, que subraya la ausencia y el espacio libre porque está contenido por una estructura, un envoltorio como la arquitectura. La geometría de la construcción es el valor estructural que define los puntos cardinales de su obra y constituye la clave para comprender, traducir y reorganizar la realidad.
Milena Rossignoli (Quito, Ecuador, 1990) estudia en el departamento de Diseño e Investigación de Artes Visuales de la Academia de Bellas Artes de Bolonia (2012-2016), en el departamento de Pintura de la Weisensse Kunstshule de Berlín (2015) y en el departamento de Escultura de la Escola Massana d’Art i Disseny de Barcelona (2014). Ha realizado exposiciones individuales en la White Noise Gallery Roma (2019); AnaMas Project, Barcelona (2019); La Escocesa, Barcelona (2017); Localedue, Bologna (2016) y Autofocus spazio Vanni, Torino (2016) entre otros. También ha sido becada por la Real Academia de España en Roma, Roma (2018) y en la Fundación Bilbao Arte, Bilbao (2019). Además ha colaborado como artista residente en el espacio cultural La Infinita, Barcelona (2019) y ha realizado una colaboración como artista en el proyecto Ping Pong para la Fundación Sala Mendoza, Venezuela (2020).

